Brindar apoyo a los compañeros de trabajo tras un suicidio
Perder a alguien por suicidio puede ser a la vez devastador y complicado; muchas veces este suceso queda marcado por emociones que pueden ser un reto para que un compañero de trabajo lo supere solo. No obstante, ofrecer una atención compasiva y brindar apoyo en el lugar de trabajo puede ayudar a los empleados a sentirse menos solos tras el suicidio, mientras intentan encontrar formas de sanar y hacer frente a su pérdida.
Considere estas sugerencias sobre cómo apoyar a un compañero de equipo que esté sufriendo una pérdida por suicidio:
#1 Dele tiempo y espacio para que sane
Tras un suicidio, un compañero de trabajo puede encontrarse lidiando con emociones intensas y encontradas al intentar procesar su pérdida. Cree espacios seguros para que los compañeros expresen lo que sienten. Una forma de hacerlo es estando presente. Permita que su colaborador hable libremente si así lo desea, pero evite intentar “arreglar” las cosas o presionarlo para que hable. Hágales saber que usted está ahí para apoyarlos.
#2 Ofrezca formas específicas de ayudar
Los compañeros de trabajo que han sufrido una pérdida por suicidio pueden tener dificultades para pedir lo que necesitan. Por eso, decir cosas como “Avísame si necesitas algo” puede no ser útil. En vez de esto, piense en algo concreto que pueda hacer. Tomar la iniciativa de ofrecer sugerencias puede facilitar que su compañero acepte la ayuda.
#3 Conéctelos con los recursos
Informe a su compañero de trabajo sobre las prestaciones laborales que pueden estar a su disposición, los recursos confidenciales que su departamento de RRHH puede ofrecerle y los beneficios de salud mental (como Lyra). Recuerde que su compañero de trabajo puede estar experimentando una sobrecarga emocional y de información tras el suicidio, por lo que puede ser útil guiarle hacia los recursos adecuados y ofrecerse a explicarle cómo pueden brindarle apoyo estos beneficios durante este momento tan difícil.
#4 Brinde apoyo continuo y a largo plazo
Con el tiempo, los compañeros de trabajo afectados por una pérdida por suicidio pueden sentirse cada vez más solos y aislados en su dolor, e incluso experimentar culpabilidad y otras emociones encontradas. Propóngase tenderle la mano durante las próximas semanas y meses. Muestre su presencia como fuente de apoyo a través de mensajes instantáneos o correo electrónico y durante las reuniones individuales o en pequeños grupos. Muéstrese interesado en saber cómo se siente su compañero de equipo durante los descansos o cuando se encuentren en el pasillo. Pregúnteles cómo lo están afrontando y permítales que compartan lo que se sientan cómodos de compartir.
Cómo hablar con un compañero de trabajo tras un suicidio
Hablar con alguien que ha experimentado una pérdida por suicidio puede parecer un reto al principio. Puede que no sepa qué decir o que se pregunte si debe decir algo. Sin embargo, mostrar su apoyo puede tener un efecto positivo en el proceso de sanación de su compañero de trabajo.
¿No está seguro de cómo hablar con un compañero de trabajo cuando experimenta una pérdida por suicidio? Considere estas recomendaciones:
#1 Tienda la mano, aunque no esté seguro de qué decir
A veces, la preocupación por decir algo “equivocado” puede impedirnos tender la mano a un compañero de trabajo que ha experimentado una pérdida por suicidio. Aunque le cueste encontrar las palabras, no pasa nada por hacer saber a su compañero que, aunque no sepa qué decir, le sigue importando. Puede decir algo como: “No sé exactamente por lo que estás pasando ahora, pero quiero estar a tu lado”.
#2 Ofrezca escuchar sin prejuicios
Permita que su colaborador se desahogue y comparta cómo se siente, ya sea una tristeza abrumadora, ira, frustración, vergüenza, culpa o cualquier otra cosa. Intente no hacer suposiciones y evite dar consejos a menos que se los pidan. Sea rápido para escuchar y lento para hablar, tomándose el tiempo necesario para asegurar a su compañero que realmente le importa y que quiere ofrecerle su apoyo.
#3 Tenga en cuenta que las palabras importan
Evite referirse a una persona que perdió la vida por suicidio como alguien que “se suicidó “, ya que estas palabras suelen tener un significado negativo. Familiarícese con los términos apropiados cuando trate la pérdida por suicidio, como “murió por suicidio”. Si se sorprende utilizando un lenguaje problemático, considere la posibilidad de corregirse en voz alta.
También es importante referirse a la persona fallecida por suicidio por su nombre. Decir su nombre reconoce al individuo y honra su identidad y su vida.
#4 Evite los clichés poco útiles
Ciertas frases comunes a las que recurrimos para ofrecer simpatía pueden ser en realidad hirientes. Por ejemplo, comentarios como “sé fuerte” o “nunca se te da más de lo que puedes manejar”, pueden minimizar la pérdida de la persona y lo mucho que puede estar sufriendo. En vez de esto, considere la posibilidad de decir cosas como “siento mucho tu pérdida” y ver cómo puede ofrecerle ayuda específica.
La pérdida por suicidio puede ser una experiencia dolorosa y traumática, pero brindar apoyo puede ayudar mucho. Un entrenador o terapeuta de salud mental puede ayudarle a ordenar sus sentimientos y crear un camino hacia la sanación.
Si usted o alguien que usted conoce está luchando, recuerde que está disponible el 988 Suicide & Crisis Lifeline [Línea de vida de suicidio y crisis] y que puede enviar un mensaje de texto al 988. También puede chatear con alguien en línea en 988lifeline.org.
Si usted o alguien que conoce tiene dificultades, su programa de apoyo a la salud mental está aquí para brindarle apoyo. A continuación, haga clic en su país para saber más sobre los recursos que tiene a su disposición.